María Montez: Elegancia, distinción y carisma

 
María Montez

María Montez (1912-1951) nació en Barahona y ganó fama y popularidad en la década de 1940 como una belleza exótica protagonizando una serie de películas de aventura rodadas en Technicolor.

SÁBADO, 06 DE JUNIO 2026.-- A medida que transcurre el tiempo, en las nuevas generaciones que apenas han tenido la oportunidad de conocer la trascendencia de la carrera de María Montez, su trayectoria artística y su vida privada despiertan un especial interés.

En ese sentido, varias décadas después de haber sido uno de los íconos del cine de los años cuarenta, María Montez continúa siendo recordada por sus fanáticos y admiradores como una de las estrellas inmortales de los años dorados de Hollywood.

Su destacada elegancia y distinción

Una de las cualidades que marcaron la personalidad de María Montez en su carrera cinematográfica fue su conocido buen gusto al seleccionar sus vestuarios y atuendos. Para tal fin, tuvo el acierto de contratar los servicios de los más afamados diseñadores de su época.

La Montez llegó a tener la mejor colección de sombreros y pieles de la colonia del cine según lo destaca la “periodista de espectáculos” Louella Parsons.

Como ejemplo de lo señalado, cuando María Montez puso de moda el uso de turbantes como prenda femenina contemporánea, inspirada en sus películas (fantasías orientales), lo hizo con turbantes de famosos diseñadores. A la estrella dominicana siempre se le reconoció su marcado sentido de la elegancia y de la distinción.

Sobre su glamour

Un aspecto de María Montez que no había recibido atención especial es que más allá de sus dotes histriónicas y de su escultural figura que le valió el calificativo de la “Sirena de Hollywood”, como otras destacadas actrices de los años 40 y 50, la Montez logró proyectarse a través de su cautivante imagen como lo consignaron James Robert Parish y Don E. Stanke en su notable obra “The Glamour Girls”.

Dama de la jungla

Si bien fue “Arabian Nights”, la primera de las “fantasías orientales” que protagonizó la eximia actriz nacional, lanzándola al estrellato y generándole el título de “Reina del Technicolor”, ambas cosas se consolidan en “White Savage”, el segundo filme que estelarizó en technicolor y en el que convincentemente se destaca como “Dama de la Jungla”. Así lo resalta el destacado cronista de cine de la época Lee Mortimer de New York Daily Mirror.

En investigaciones recientes acerca de la personalidad de las estrellas de cine de los años 40, se revaloriza este rol de la Montez en la Universal Pictures, para el cual “rivalizó” con Dorothy Lamour de la Paramount.

Homenajes en filmes, documentales y obras de teatro

Procede señalar que en el presente siglo María Montez ha sido objeto de significativos homenajes como lo ha sido el filme “María Montez La Película” bajo la dirección de Vicente Peñarrocha, que contó con Célines Toribio como productora, coguionista y protagonista, y que presenta una historia novelada de la que fue conocida mundialmente como la Reina del Technicolor.

Asimismo, el documental: “De María África a María Montez, un Mito en Technicolor”, dirigido por el cineasta Jesús Reyes Mota, cuyo guión estuvo a cargo de Virginia Binet. Este es sin duda el documental más completo que se ha realizado sobre la auténtica vida y trayectoria artística de la diva nacional.

De igual modo, se han presentado destacadas obras de teatro, entre ellas merece una mención especial “María Montez: 100 años”, de Luis Dantes Castillo (vinculado familiarmente a María Montez), que ha contado con diversas exitosas presentaciones en el país y en el exterior.

Sus orígenes

María Montez (1912-1951) nació en Barahona y ganó fama y popularidad en la década de 1940 como una belleza exótica protagonizando una serie de películas de aventura rodadas en Technicolor.

A lo largo de su carrera María Montez participó en 26 películas, 21 de las cuales fueron realizadas en Estados Unidos y cinco en Europa.

El apellido Montez representa un homenaje a la “famosísima bailarina exótica, actriz de teatro y cortesana” de origen irlandés del siglo XIX, Lola Montez.

María Montez fallece trágicamente en 1951 en la plenitud de su vida artística y personal, en Suresnes (“cerca de París”), donde vivía con su esposo, el destacado actor francés Jean-Pierre Aumont y la única hija de ambos (también renombrada actriz) Tina Aumont, ambos ya fallecidos.

Otros detalles se consignan en la obra María Montez Su Vida (Edición Especial del Centenario) de la autoría de quien suscribe. 

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