Los imputados del asesinato de Héctor Méndez viven en libertad en Nueva York desde 2007
Los principales acusados por la muerte del banquero Héctor Méndez y su chofer Napoleón Reyes continúan residiendo en Estados Unidos, mientras uno de los crímenes más sonados del país sigue sin una condena definitiva.José Castro
El caso del reconocido banquero y su chofer figura entre los grandes crímenes no resueltos de República Dominicana, pese a que las investigaciones identificaron a varios presuntos autores materiales
MIÉRCOLES, 03 DE JUNIO 2026.-- Los imputados de la muerte del banquero Héctor Méndez y de su chofer Napoleón Reyes, el 4 de enero de 1985, se pasean libremente por las calles de Nueva York, Estados Unidos, lejos del “brazo persecutor” de la justicia dominicana.
Como principal autor del asesinato está acusado el teniente suspendido de la Policía Uladislao Rodríguez Bautista (El Hippie), quien, según testigos, es visto con frecuencia en tiendas, calles y avenidas de la Gran Manzana.
Bautista Rodríguez (El Hippie) se encuentra desde el 2007 viviendo en Estados Unidos, luego de que el juez José Alejandro Vargas dictara un auto de apertura a juicio en su contra y otros imputados.
El caso ocurrido en 1985, durante el gobierno de Salvador Jorge Blanco, permanece entre los expedientes criminales más impactantes e impunes de la historia dominicana.
Específicamente, salió del país a la 1:15 de la tarde del 21 de marzo de 2007, a bordo del vuelo 618 de American Airlines con destino a la ciudad de Nueva York.
Su salida se produjo luego de que el Tercer Tribunal Colegiado del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Nacional intimara al Ministerio Público para que presentara las pruebas acusatorias que darían paso a la ventilación de un juicio de fondo por el crimen.
Tan pronto se produjo la intimación, abordó el citado vuelo con destino a Nueva York, donde permanece al lado de su familia. En esa ocasión, la Fiscalía informó que “indagaba su paradero”, aunque lo dejó salir libremente en la fecha señalada. Los demás imputados que quedan vivos, al igual que él, viven en diferentes estados de Estados Unidos.
Luego de 19 años del hecho, el entonces juez del Sexto Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional y hoy juez del Tribunal Constitucional (TC), José Alejandro Vargas, envió a El Hippie y sus compañeros por ante un tribunal criminal, pero las autoridades no se preocuparon por apresarlo, dándole fuerza a la tesis de que se trató de un crimen de Estado.
Otros implicados en el expediente fueron Juan Bautista Peguero Santana (Mayo), muerto a balazos durante un intercambio de disparos con la Policía que perseguía una banda de atracadores en Guachupita; Daniel Jorge Infante (El Karateca), fallecido en 1991; Rafael Vargas Cruz (Rafelito Boca de Cueva); Pedro Alejandro García Berry, asesinado a tiros en Nueva York en junio de 1996; y Pedro Antonio Sánchez Díaz, miembro del denominado “Comando de la Libertad”. Los que quedan vivos continúan viviendo en el estado de Nueva York.
Se trata de un acontecimiento que, por lo visto, no le ha interesado resolver a las autoridades del pasado ni del presente, puesto que por lo menos se ha establecido de manera precisa quiénes fueron los autores materiales, aunque no así los intelectuales.
El caso figura en una larga lista de más de 50 sonados crímenes no resueltos por las autoridades, ocurridos en los últimos 50 años, a pesar de la gravedad de cada uno de ellos y del impacto que provocaron en la sociedad en su momento.
Méndez, reconocido casacambista durante el gobierno del doctor Salvador Jorge Blanco, y su chofer Napoleón Reyes fueron secuestrados frente al Palacio de la Policía Nacional y posteriormente asesinados el 4 de enero de 1985. Sus cadáveres fueron hallados varios días después cerca del sector Los Frailes.
Del caso, el doctor Marino Vinicio Castillo responsabilizó en esa ocasión al entonces presidente Salvador Jorge Blanco y a una serie de funcionarios civiles y militares de su gobierno. La versión que se ofreció en esa ocasión fue que lo mataron porque era responsable del alza de la prima del dólar de entonces.
En octubre de 2006, el juez Vargas, quien investigó el caso, manifestó que era muy difícil determinar en la actualidad las responsabilidades del crimen, además de los puestos en causa.
El magistrado alegó que su competencia resultó limitada en el ámbito de la investigación de las acciones delictivas de naturaleza criminal, luego de la entrada en vigencia de la Resolución 1920-03 sobre medidas anticipadas, emitida por la Suprema Corte de Justicia, que trata de los principios que rigen el nuevo proceso penal.
A raíz de la decisión, el caso pasó a la Presidencia de la Cámara Penal del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Nacional, que sorteó el expediente y este recayó en el citado tribunal colegiado.
El caso Héctor Méndez es considerado un reflejo de la impunidad de las "estructuras mixtas" (delincuencia común aliada con oficiales militares y policiales) que operaron con fuerza durante la transición política de la década de los 80 en el país.
Fuente: elnacional.com.do

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