Ana Mariel: la emprendedora que rompe barreras desde la barbería


La joven de Yaguate encontró en la formación técnica del Infotep una oportunidad para generar ingresos, criar sus hijos y abrir espacio en un oficio visto para hombres

EN YAGUATE, San Cristóbal, 24 de mayo, 2026.--  En un barrio de Yaguate donde la barbería siempre fue territorio de hombres, Ana Mariel Sierra Valoy decidió cambiar la historia, comenzando por la suya.

A sus 24 años, madre soltera de tres niños, esta joven no solo desafió estereotipos, sino que convirtió una oportunidad de formación en una vía concreta de transformación personal y económica.

Su punto de partida no fue fácil. Proveniente de un entorno familiar disfuncional, a los 14 años ya había tenido su primer hijo. A esto se sumaron episodios de violencia física y verbal por parte de su pareja, una realidad que la llevó incluso a contemplar quitarse la vida.

Pero su historia dio un giro cuando ingresó a la Ruta Formativa de Servicios de Peluquería Básica Masculina, impartida por el Instituto Nacional de Formación Técnico Profesional (Infotep), a través del programa Oportunidad 14-24.

“Cuando me enteré de que existía un curso de barbería me emocioné, porque soy del tipo de personas a las que les gusta hacer cosas diferentes y en mi pueblo no había una mujer barbera. Me dije: ¿por qué yo no? La barbería, como otros oficios, no es solo trabajo de hombres”, expresa. Se siente orgullosa de lo que hace. Y no lo disimula.

Su determinación la llevó a convertirse en la única mujer graduada de la Escuela Vocacional de Yaguate, en la provincia San Cristóbal, marcando un precedente en su comunidad.

Los resultados no tardaron en llegar. Lo que comenzó como cortes de pelo a sus hijos y sobrinos, pronto se transformó en una fuente de ingresos.

“En lo económico, puedo decir que he mejorado mis ingresos, lo cual se refleja en mi calidad de vida. Comencé recortando a mis hijos y sobrinos, y luego fui ampliando mi radio de acción”, explica.

Hoy, ese esfuerzo tiene nombre propio: The Ana King Barber Shop, un pequeño negocio que funciona en la galería de su casa, en el sector Los González, en la avenida Libertad de Yaguate. Desde allí, no solo genera sustento para su familia, sino que también se ha convertido en referente para niños y jóvenes de su comunidad.

Convencida de que los sueños sí pueden hacerse realidad, Ana Mariel agradece a las instituciones que hicieron posible su proceso de cambio, en especial al Infotep.

Asimismo, exhorta a otras mujeres a romper barreras y aprovechar las oportunidades de formación.

“Invito a todas las mujeres a que participen en los cursos. Sí se puede salir adelante, aunque el camino sea difícil”, afirmó.

Apuesta por inclusión

La historia de Ana Mariel se enmarca en el convenio interinstitucional entre el Infotep y el programa Oportunidad 14-24, una iniciativa impulsada por el gobierno dominicano que articula esfuerzos de 22 instituciones públicas y privadas.

Este programa surge como respuesta a la necesidad de ofrecer oportunidades de formación, inclusión social y acceso al empleo a jóvenes que ni estudian ni trabajan, especialmente en condiciones de vulnerabilidad.

Desde su creación, ha buscado facilitar la reinserción en el sistema formativo y en el mercado laboral, promoviendo el desarrollo de proyectos de vida y contribuyendo a la reducción de la pobreza.

Formación que transforma vidas

El Infotep es una de las principales puertas de acceso a la capacitación técnica para miles de jóvenes dominicanos que buscan insertarse en el mercado laboral o emprender un negocio propio. A través de programas diseñados para responder a las necesidades reales de las comunidades y de los sectores productivos, la institución ha impulsado la formación en oficios tradicionales y no tradicionales, promoviendo además una mayor inclusión de las mujeres en áreas históricamente dominadas por hombres.

El organismo ha asumido un rol clave al ofrecer herramientas concretas para que jóvenes en condiciones vulnerables puedan reconstruir sus proyectos de vida mediante el aprendizaje técnico.

Casos como el de Ana Mariel reflejan cómo la formación profesional no solo genera ingresos, sino que también fortalece la autoestima, la independencia económica y la integración social de quienes encuentran en un oficio una nueva oportunidad.

Capacitación del Infotep, vital

En el área de servicios personales, el Infotep ha capacitado a más de 5,200 participantes en la Ruta Formativa de Servicios de Peluquería Básica Masculina, de los cuales 885 son mujeres, lo que representa un 17% de la matrícula.

Además de barbería, la institución ofrece programas en belleza y peluquería para damas, así como en áreas de comercio, administración y servicios empresariales, incluyendo formación como auxiliar de almacén, cajero bancario, contabilidad, secretariado, ventas y promotor farmacéutico. La historia de Ana Mariel no es solo la de una joven que aprendió un oficio. Es la prueba de que, cuando se combinan voluntad, oportunidad y formación técnico profesional, es posible romper ciclos, reconstruir vidas y abrir caminos donde no los había.

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