Familias deambulan por la calle y la URBE no les da respuesta

Perder su vivienda ha sido traumático para algunas familias que ahora viven sin techo. JORGE MARTÍNEZ/LD

Por Lourdes Aponte

EN SANTO DOMINGO, Lunes, 04 Abhril, 2022: Para el matrimonio conformado por José Lorenzo, de 87 años, y Eusebia Maldonado, de 70 años, todo estaba bien en su humilde morada, vivían en completa paz y tranquilidad. Hasta que una mañana a la fuerza fueron sacados por militares, sin compasión, piedad o empatía.

“Uno le decía: dale con la pala a la casa”, explicó doña Eusebia.

A pesar de que estos le dijeron que no se les había notificado le destruyeron la casa arriba de ellos, dañando sus pertenencias frente en sus narices, lo poco que tenían alcanzado por su esfuerzo de años, anhelos y sueños se vio despedazado en cuestión de minutos y hasta la fecha los ancianos andan sin tener dónde vivir y sin medios de sustento.

“Tuvimos que dormir donde nos cayera la noche por un par de días, hasta que una vecina nos agarró y después llegamos aquí y también tenemos que salir”, añadió con tristeza Eusebia.

José Lorenzo se ha dedicado toda su vida a la pesca, su embarcación tuvo que abandonarla en el río.

“Yo no encontré cómo socorrer lo poquito que tenía, esto es lo único que yo he hecho siempre, yo vi que la pesca era linda y me gustaba y los berberechos me ensañaron, le cogí amor y lo aprendí, eso es mi vida, yo vivo de tejer redes y pescar, eso es todo”, con melancolía a la vez que hacía una red de pesca, contó José Lorenzo.

Relatan que después de tan brusca intervención tienen problemas del sueño y ansiedad e incluso es visible que pasan por un proceso de malnutrición.

La Unidad Ejecutora para la Reanudación de Barrios y Entornos (URBE) había evaluado de forma errónea la vivienda de los Lorenzo Maldonado, incluyendo una segunda vivienda que es perteneciente a Andrea Lorenzo  Maldonado, una de las hijas de José y Eusebia, quien tenía su hogar arriba de la casa de sus padres.

“Ellos nos dijeron que la casa aparecía hecha de madera y zinc, lo cual no era así, pues nos dijeron que cualquier desalojo a nosotros se paraba porque había que reevaluar la vivienda de nuevo, en dos días tú no subes una casa de la nada, como ahora quieren decir”, expresó Andrea.

La situación con Andrea y sus dos hijos fue una barbarie, el mayor de sus hijos es Víctor, tiene 12 años y sin saber que cuando llegara de la escuela no contaría con casa,  fue a acercarse a los restos de lo que era su hogar y fue agredido de forma verbal y física.

Mientras que horas antes con Leandro, hijo menor de Andrea, el pequeño dormía plácidamente en su casita, y comenzaron a tumbar la estructura con el infante adentro, lo que hizo que Andrea desafiara la furia militar y sacara a su vástago en brazos.

“Cuando yo vi que ellos no me dejaron sacar a mimuchachito que estaba allá adentro dormido a mí me subió algo y no me importó nada, al grande cuando llegaba de la escuela hasta golpes me le dieron porque sin saber iba a pasar para su casa, a ellos se les olvidó que eran unos niños inocentes”, recordaba Andrea Lorenzo.

Sepa más

Otros casos

Emilio José Hernández, quien tiene como emprendimiento una barbería, su recibimiento cuando fue a abrir el local fue encontrar un hoyo en la pared ya que sin notificarle que su barbería sería desalojada, comenzaron a romper sin su presencia.  

Todo el proceso de Emilio José se encontraba supuestamente parado por la ausencia de un poder notarial que se encontraba en trámite, ya que su cónyuge está fuera del país.

“Llegué corriendo cuando me avisaron y vine a hablar con ellos incluso como estaba caliente la situación de forma pasiva hasta que me soltaron el primer golpe y me defendí, ya que de ese localcito sale mi sustento”, informó Emilio.

Piedras, botellas, amenazas y mucho más fue lo que vivió el joven.

Listín Diario

Con tecnología de Blogger.