LOS PRINCIPALES CONTRATOS. Definiciones y caracteres de la compraventa y la permuta (1 de 14)

 

POR ÀGUEDA RAMÌREZ DE RODRÌGUEZ

En el volumen tercero de la parte tercera de la obra Lecciones de derecho civil, los hermanos Mazeaud inician el tema de los principales contratos explicando las reglas que les son aplicables, tanto las generales como las particulares.

Las reglas de los contratos pueden ser:

· Supletorias que rigen, en principio, cada contrato. Por ser autónoma la voluntad, los contratantes tienen libertad para obligarse a lo que les plazca y como les plazca, uniéndose entre sí como quieran y fijando libremente las reglas de su comportamiento.

· Las reglas imperativas, que se producen por la intervención del legislador para suplir los aspectos no contemplados en el contrato, dispensando así a los contratantes de regular en todos los detalles su convención.

Todo lo antes dicho significa que la voluntad de los contratantes no es siempre soberana, ya que en ocasiones tropieza con el orden público que protege el legislador, no pudiendo los contratantes obligarse como les plazca por respeto a las reglas imperativas.

Cualquiera que sea la invasión de la esfera contractual por las reglas imperativas, subsiste el principio de la libertad de modo que los contratantes, libres de modificar las reglas supletorias, pueden introducir en su convención algunas reglas elaboradas por el legislador para otro contrato híbrido, resultando así mezclados en una convención reglas tomadas de contratos diferentes. En tal sentido, aparecen dos tipos de contratos:

· Nominados, los que define el legislador al establecer sus reglas particulares, los que a los legisladores han parecido los más usuales.

· Innominados, los surgidos de la voluntad de los contratantes.

Ya sean nominados o innominados, los contratos son: unas veces civiles y otras mercantiles afirman los hermanos Mazeaud. Sin embargo, un contrato puede ser civil para uno de los contratantes y mercantil para el otro, de donde deviene el contrato mixto, el cual no constituye una tercera naturaleza, sino que posee doble naturaleza. Afirman los hermanos Mazeaud que en principio todo contrato es susceptible de ser civil en unas ocasiones, mercantil en otras y mixto a veces, es decir, a la vez civil y mercantil, como por ejemplo:

· La venta de un automóvil del fabricante al revendedor es mercantil para los dos contratantes.

· La venta de ese automóvil por ese revendedor a un particular, quien compra para su uso personal, es mercantil para el vendedor y civil para el comprador.

· Cuando ese comprador ya le ha dado uso ese automóvil lo vende a otro particular con la misma intención, el contrato es civil para ambos.

Hay contratos que son necesariamente civiles, como los contratos a título gratuito, porque no tienen fines de lucro. Otros, por voluntad del legislador son necesariamente mercantiles, como los de sociedades por acciones, sociedad de responsabilidad limitada y el compromiso de pagar mediante la firma de una letra de cambio.

Sobre la determinación de los principales contratos, los hermanos Mazeaud explican que, por ser ilimitado el número de los contratos, los redactores del Código Civil y los del Código de Comercio tienen que limitarse a los contratos que les parecieron más importantes, por lo que decidieron que el Código de Comercio reglamentara:

· La donación.

· Las convenciones o capitulaciones matrimoniales.

· La compraventa.

· La permuta.

· El arrendamiento de cosas.

· El arrendamiento de servicios o contrato de trabajo.

· El arrendamiento de industria o contrato de empresa.

· El transporte terrestre.

· La sociedad.

· El préstamo.

· El depósito y el secuestro.

· El juego y la apuesta.

· La renta vitalicia.

· El mandato.

· La fianza.

· La transacción.

· La pignoración.

· El contrato de hipoteca.

El Código de Comercio por su parte regula:

· El transporte terrestre.

· La sociedad y la prenda.

· La compra y la venta, una regla común para todos los contratos mercantiles, la libertad de la prueba.

· De la comisión, del transporte marítimo y de los contratos anexos, reglas particulares.

· Los préstamos marítimos, préstamos a la gruesa y el seguro marítimo.


En textos posteriores a ambos códigos el legislador ha reglamentado otros contratos, como los de los seguros terrestres.

En un estudio de la evolución de los contratos, encontramos que el más primitivo de los medios de adquirir una cosa perteneciente a otro fue el trueque o permuta (cambio) de objetos, único procedimiento conocido y utilizado en un principio. Con la moneda, medida común a los valores

aparece la compraventa, cambio de un objeto por dinero.

Los redactores del Código Civil francés consagran en dos de sus artículos la compraventa; el Código de Comercio no cita regla particular para ella.

Sobre la compraventa, los hermanos Mazeaud nos presentan la siguiente definición: “contrato por el cual una persona, el vendedor, transmite un derecho a otra persona, el comprador, quien se obliga a pagarle un precio en dinero”. Tal definición destaca dos caracteres del contrato:

1ero. La compraventa implica la entrega de dinero al vendedor, el precio.

2do. El objeto de la compraventa puede ser, con exclusión de los derechos de personalidad, un derecho patrimonial cualquiera:

a) Un derecho real concerniente al derecho de propiedad, el cual se adquiere de pleno derecho

por el comprador frente al vendedor desde el momento en que se conviene sobre la cosa y el precio aunque no haya sido entregada la cosa ni pagado el precio.

b) Un derecho personal, el cual puede ser cedido bajo ciertas condiciones, como las cesiones de créditos.

c) Un derecho intelectual, ya sea de propiedad literaria o artística, o los derechos de propiedad industrial como marcas, patentes de invención, dibujos y modelos.

d) Al igual que la permuta, es traslativo de derechos, efecto muy particular del contrato, cuyo objeto pasa de las manos de uno de los contratantes a las manos del otro, como cuando el derecho del vendedor pasa a las manos del comprador.

La permuta es el contrato por el cual dos personas se transmiten respectivamente un derecho. Si uno de los contratantes debe al mismo tiempo que el objeto de la permuta una suma de dinero que constituye un saldo, el contrato sigue siendo una permuta.

Al igual que la compraventa, la permuta es un contrato traslativo de derecho, el cual debe ser patrimonial y no necesariamente de propiedad, ya que puede ser real, de crédito o intelectual.

En la clasificación de los contratos, la compraventa y la permuta ocupan varios de los renglones

los cuales les son comunes:

· Son contratos consensuales ya que, en principio, se perfeccionan por el solo cambio de consentimientos de los contratantes.

· Son contratos sinalagmáticos perfectos, ya que desde su origen crean obligaciones recíprocas por ser a la vez cada uno de los contratantes deudor y acreedor.

· Son contratos a título oneroso porque ambos contratantes deben entregar algo, sea dinero o una cosa a cambio de otra cosa.

· Son contratos conmutativos; a partir de su conclusión puede calcularse la ventaja obtenida por cada uno de los contratantes, es decir, no depende de una circunstancia desconocida, de un riesgo o del azar, aunque algunas pueden ser aleatorias como la de una cosa que corre peligro de pérdida.

La compraventa no obedece a reglas uniformes, por lo que tales contratos se distinguen unos de otros:

· Por el objeto, cuyas reglas aplicables varían de acuerdo a si la cosa vendida y comprada es un mueble corporal o un inmueble o un derecho corporal; es mercantil si recae sobre bienes muebles corporales e incorporales regidos por el Código de Comercio. La compraventa de bienes inmuebles está regida por el Código Civil.

· Por la intención de los contratantes, ya que el Código de Comercio considera como acto de comercio toda compra de productos y mercaderías para revenderlas o para arrendar su uso o por las necesidades de un comercio y se encuentra sometido a algunas reglas que derogan el derecho común.

· Por los procedimientos utilizados, ya que en principio una venta es privada sin que el vendedor haya prevenido al público que vendería al mejor postor. Por el contrario, cuando la venta es pública se efectúa mediante el procedimiento de la subasta. El legislador obliga al vendedor a recurrir a este procedimiento para ciertas ventas, tales como el remate ante un embargo o en la venta de los bienes de menores.

· Por las modalidades de las obligaciones del comprador y las del vendedor, ya que la compraventa puede ser al contado o a crédito según el comprador pueda pagar en el momento de la perfección del contrato o dentro de cierto plazo, la compraventa puede ser pura y simple o a término (plazos).

POR:ÁGUEDA RAMĺREZ DE RODRĺGUEZ

3 de febrero 2020.
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