Barahona lamenta la muerte de Cuso Cuevas; biografìa de Cuso Cuevas


EN BARAHONA, (Repùblica Dominicana) 16 Diciembre, 2019:  Falleció en Santo Domingo el mùsico barahonero Rafael Victoria, mejor conocido como el maestro Cuso Cuevas, aparentemente por un infarto. Su deceso se produjo este domingo.

Su deceso se produjo en el hospital Moscoso Puello, informó la profesora Gladys Martínez, presidenta de la Asociación de Músicos, Cantantes, Bailarines, Actores, Locutores y Afines (Amucaba).

Martínez refirió el destacado trabajo en la música popular de Cuevas, quien estuvo detrás de grandes orquestas y fue arreglista de varios temas, particularmente de la salsa. Dijo que trabajó con el grupo Maniel y Bonyé, y tenía su grupo Son Borojol, con base en el son.

El periodista Johhny Arrendel informó en su cuenta de Twitter que Cuevas fue bajista del grupo El Sonido Original. “Junto a Luisito Martí y Anthony Ríos interpretó el éxito “El Mudo”, comentó Arrendel.

“Murió el maestro Cuso Cuevas, bajista y uno de los grandes músicos de RD, militó con la orquesta del Sonido Original de Luisito Martí y Antonio Ríos”, expresó el salsero Alberto María.

En tanto que el periodista Miguel Tavárez, en su cuenta de Twitter, valoró la trayectoria de Cuso Cuevas. “Fue quien llevó a Luisito Martí al Combo Show de Johnny Ventura. Mentor de muchos buenos músicos y, tal vez, primer bajista con swing real salsero. Paz a su alma y condolencias a su familia y a los músicos”, escribió.

Con su grupo Son Borojol, en una presentación en el programa De Extremo a Extremo declararon que el proyecto buscaba “tratar de cubrir el espacio que le falta al son”.

El maestro Cuso Cuevas era considerado uno de los cinco mejores bajistas del país.

Cuso Cuevas

AQUI UNA BREVE BIOGRAFIA:

Cuso Cuevas nació en Barahona, pero a temprana edad su familia lo llevó a la capital.

Cuso Cuevas estuvo en La Voz Dominicana por casi 10 años. Trabajó con artistas como Jhonny Ventura, Joseíto Mateo y Luisito Martí.

Rafael Eduardo Victoriá Acosta, conocido como Cuso Cuevas, es un apasionado de la música con más de cinco décadas de experiencia, en las que ha tenido la oportunidad de formar parte de orquestas de artistas como Johnny Ventura y Joseíto Mateo.

Cuso Cuevas cuenta cómo fueron sus inicios en la Voz Dominicana, donde fue contratado por José Arismendy (Petán) Trujillo Molina por casi 10 años.

Asimismo, recuerda cómo conoció a Luisito Martí, quien estudiaba en la misma escuela que él, la Socorro Sánchez de Villa Duarte, y con quien desarrolló una profunda amistad.

Además de destacarse como cantante, talento que descubrió en su natal Barahona a temprana edad, la elogiada carrera de Cuso Cuevas transcurrió fundamentalmente como bajista, dotes que incluso pudo mostrar en el exterior.

1. Desde el sur

Mi nombre es Rafael Eduardo Victoriá Acosta, aunque mi abuela, Apolonia Acosta, me apodó Cuso Cuevas. Nací el 24 de octubre de 1942 en Barahona. Mis padres fueron Inés Aurora Acosta y Amable Victoriá Contreras. Tuve una infancia muy bonita, jugando mucho en los patios de mi casa, que quedaba cerca de un río, al cual me gustaba ir cuando era de noche. Recuerdo que mi tía, Gisela Germania Acosta, me llamaba todas las noches en las que aprovechaba para irme a bañar al río. Ella siempre estuvo pendiente de mí”.

2. Comienzos en la música

Toda mi vida estuve ligado a la música. Cuando me fui a vivir con mi abuela, que residía en una cuartería, me dí cuenta que cerca de nosotros había un señor que era músico, que para mí representó lo más importante y a quien agradezco por ayudarme tanto. Se llamó Leopoldo Shanlatte “El Profe”, que tenía nociones de música más no había estudiado nada similar. A él le gustaba tocar tambora, aunque también era un maestro con la guitarra. Era surdo y cuando se ponía a tocar yo tenía que voltear la cabeza para ver la guitarra correctamente. Al él ver mi interés por la música, comenzó a enseñarme los tonos de este instrumento de cuerdas. No olvido que desde que sabía que iban a ensayar, cogía mi sillita y me ponía al lado de “El Profe”.

3. Realiza su primera velada

Cuando pude aprender un poco, mi abuela le pidió que me integrara a las veladas que realizaban en diferentes pueblos como Tamayo, Duvergé y Vicente Noble. Al principio él no quería, pero al escucharme cantar se convenció. Cuando tenía 6 años realicé mi primera velada con la orquesta de “El Profe” llamada Sonora Bahoruqueña, que se hizo en Tamayo. Para poder cantar en aquel entonces, donde no disponíamos de micrófonos, me tuvieron que subir en una silla y unos huacales para que la gente me viera. Canté los boleros tranquilos y después comencé a cantar y bailar guaracha. Lo hice tan bien que me insistieron en que me quedara en el grupo. Después de eso, fuimos a varios negocios en diferentes horarios. Estuve por varios años con ellos”.

4. Llega a la capital

Cuando cumplí los 12 años me trajeron a vivir a Santo Domingo, a Villa Duarte, donde estudié en la escuela Socorro Sánchez. En una ocasión, mi tío Napoleón Acosta Rodríguez, que fue saxofonista de la Guardia Presidencial de Rafael Leonidas Trujillo, me llevó donde su compadre Andresito Mejía, que fue además pianista de Jhonny Ventura, para que yo aprendiera sobre música en su academia particular. Pero al llegar, cuando vi que todos los estudiantes eran mucho menor que yo, me avergoncé. Así que cuando vi la oportunidad, salí y me fui al Parque Enriquillo. Cogí una yola para cruzar el río e irme a casa. Me había sentido mal, pero seguí esforzándome por aprender y lo conseguí”.

5. Repunte en su carrera

Tiempo después, mi tía Gisela me llevó a un programa que había para aficionados en La Voz Dominicana. Ella era amiga del señor de seguridad que había en la televisora, así que no tuve que hacer ninguna fila. Pude ir por tres ocasiones a La Voz Dominicana, pero solamente en la tercera fue que pude conseguir el premio. En esa ocasión, mi tía me había sugerido que mirara hacia un lugar arriba para no distraerme mientras cantaba “Rico Guaguancó”, de Celia Cruz y la Sonora Matancera. Cuando terminé y me reconocieron, salí un momento fuera del plantel a un colmado. De regreso, uno de los participantes me estaba esperando para decirme que me estaba buscando la Policía. Me asusté, y tenía planeado irme a mi casa corriendo. Sin embargo, escuché la voz de mi tía llamándome, la vi y fui hacia ella. Me explicó que quienes me estaban buscando era el dueño de La Voz Dominicana, Petán Trujillo; el director general, Santa María Demorizi; y el director artístico, el argentino Ángel Bussi, quienes querían hablar conmigo. Me reuní con ellos en una oficina, y me ofrecieron formar parte de las orquestas. Me pagaban 15 pesos. Recuerdo que comencé a cantar con el repertorio de las Hermanas Cruz, que cantaban bolero, y a quienes les daba seguimiento desde que estaba en Barahona. El maestro Bussi mandó a llamar a Papa Molina, para que me ayudara con los arreglos. Así lo hice, hicimos boleros, guaracha, merengue y otros ritmos durante casi diez años”.

6. Estuvo en la Orquesta de Tavito Vásquez

Uno de los momentos que más me llenó de alegría fue cuando me contrataron para el programa “El Sombrero de la Sorpresa”, donde cantaba todos los días y estaba con un señor llamado Pulgarcito y Nancy Figuera. Cantaba de tres a cuatro canciones de lunes a viernes por varios años. Cuando intenté cantar solo, me exigieron mayor formación en canto, por lo que comencé a estudiar solfeo en el 1957 para perfeccionar la voz en una escuela particular que tenía La Voz Dominicana. Después de terminar, me pasaron a la Orquesta Tavito Vásquez, como güirero-cantante. Debo admitir que estaba un poco nervioso, porque no había tocado una güira en Santo Domingo, aunque sí en mi pueblo. Admiraba mucho a Tavito, porque dirigió la Orquesta Angelita, de Trujillo. Él me motivó a estudiar saxofón, pero por problemas con las amígdalas tuve que dejarlo”.

7. Formó parte de la Orquesta Angelita

Vásquez también dirigió la Orquesta Angelita, la que más tarde se llamó Orquesta Santo Domingo. El cantante principal era Ñiñi Vásquez, y me nombraron como el cantante segundo. Por una situación personal, Ñiñi tuvo que salir de la orquesta, así que me pusieron como el primer cantante. Después de eso, nombraron a otro para que fuera el segundo. Se trató de Rafael Mancebo, que formaba parte del Trío Romancero de Quisqueya. Cuando formé parte de esa orquesta, lo disfruté, pues fue como una escuela en todos los sentidos ”.

8. Apoyó a Luisito Martí

Cuando estaba estudiando el quinto curso en la Escuela Socorro Sánchez, me encontré con Luisito (Marte) Martí, que para entonces cursaba el tercero. Formaba parte de la banda de música de la escuela, donde tocaba la corneta. Él estaba interesado en aprender a tocarla, pero lo hacía mal, así que me propuse enseñarlo un poco. En una ocasión, cuando había llegado de la escuela, me puse a ensayar algo que había compuesto. Luisito había llegado a casa para que le enseñara y practicara con él, pero llegó descalzo y mi abuela lo reprendió por eso. Él se sincerizó y comentó que iba así porque solo tenía los zapatos de la escuela. Recuerdo que se fue cabizbajo a su casa, y pasadas casi dos horas regresó con unos brillantes zapatos marrones. A partir de ahí, no dejó de ir un día a mi casa a ensayar. Nos hicimos amigos leales y compañeros de orquestas durante muchos años”.

9. Fue parte de una banda de rock

Una de las experiencias que más recuerdo con Luisito es que fuimos de los primeros en formar grupos de rock también. El hijo del experto en el acordeón Isidoro Flores, llamado Domingo nos motivó a crear un grupo. Ahí entré a Luisito. Trabajé duro con eso. Llegamos a formar “The poppys boys”, cuyos productores fueron los hermanos mellizos Diloné. Ahí tocaba la guitarra eléctrica. Era una época muy dura porque había mucha competencia en esa área”.

EL BIRAN NY
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