LAS SUCESIONES. La acción en partición (7 de 15)


En su obra Sucesiones y liberalidades, el Dr. Artagnan Pérez Méndez define como partición a la operación por medio de la cual los propietarios ponen fin al estado de indivisión que se origina con la muerte del causante y por medio de la cual a cada uno se le asigna la parte que legalmente le corresponde.

Al conjunto de operaciones que comprende determinar la consistencia del activo y del pasivo de la sucesión y los derechos de cada uno de los herederos o sucesores se denomina liquidación, y mediante ella los bienes se reparten entre los herederos del de cujus.

Cuando todos los sucesores son mayores de edad y están de acuerdo, la partición puede hacerse amigable y convencionalmente, pero si hay menores o todos no están de acuerdo, es necesario acudir a la partición judicial, la cual es organizada por el Código Civil.

El legislador del Código Civil plantea dos ideas fundamentales para reglamentar las particiones:

· La hostilidad contra el estado de indivisión.

· Asegurar la igualdad o equidad entre todos los coherederos, alma de las particiones.

Desde el momento en que se abre la sucesión por la muerte del causante, comienza el estado de indivisión entre los coherederos y el mismo termina cuando culminan las operaciones de partición y liquidación entre los herederos llamados a repartir la herencia.

La masa indivisa comprende todos los bienes muebles e inmuebles, así como los derechos y acciones de los cuales era titular el difunto hasta el día de su muerte, no formando parte de la misma los bienes que él haya legado a favor de otros. Sin embargo, bienes que en vida fueron donados, pueden volver a la masa relicta.

El Código Civil reglamenta todo lo necesario a los fines de asegurar la igualdad, no solo por el hecho de que a todos correspondan bienes del mismo valor, sino dentro de lo posible, en cuanto concierne a la división en naturaleza.

A nadie puede obligarse a permanecer en estado de indivisión de bienes, y siempre puede pedirse la partición a pesar de los pactos y prohibiciones que hubiere en contrario, reza en su primera parte el artículo 815 del Código Civil. Sin embargo, pueden los coherederos convenir en suspender la partición durante un tiempo limitado, pero este convenio no es obligatorio pasados cinco años, bajo pena de nulidad, aunque puede renovarse y prolongarse indefinidamente.

El principio de acción en partición es imprescriptible, salvo lo que expresa el artículo 815 del Código Civil con relación a la mujer divorciada quien, según el texto de la ley, tiene un plazo de dos años para intentar la acción en partición de la comunidad aunque haya pactos en contrario.

A veces, el mantenimiento del estado de indivisión presenta ventaja para los coherederos, especialmente cuando entre ellos hay menores de edad, cuya presencia obliga a la partición judicial y prohíbe la amigable, que es la menos costosa y más rápida, ya que la judicial es más lenta y obliga a algunos gastos. Además, determina muchas veces la venta en pública licitación de los inmuebles de la sucesión. Por tales razones, los herederos prefieren algunas veces permanecer en estado de indivisión hasta que los menores alcancen la mayoría de edad, para luego proceder a una partición amigable, con las ventajas que comporta esta forma.

De conformidad con el artículo 816 del Código Civil, si un coheredero ha disfrutado a título de propietario de algunos bienes de la sucesión, los demás herederos no pueden ejercer el derecho a la partición de esos bienes. Siendo así, la usucapión parece cumplir su efecto normal en detrimento de los demás coherederos.

El principio IV de la ley 108-05, establece que todo derecho registrado de conformidad con la misma es imprescriptible y goza de la protección y garantía absolutas del Estado.

Cualquier copropietario, coheredero o copartícipe de un derecho registrado indiviso, puede solicitar la partición al Tribunal de Jurisdicción Original correspondiente y toda partición involucra el inmueble en su totalidad.

La jurisdicción inmobiliaria es la única competente para conocer la determinación de herederos de inmuebles registrados y, cuando ésta se solicita conjuntamente con la partición,

el registrador de títulos debe inscribir y ejecutar la determinación de herederos con la presentación de la decisión del tribunal correspondiente y los demás documentos exigidos por la ley. Por su propia naturaleza, hay bienes que no pueden someterse a partición, tales como: las sepulturas de la familia, las servidumbres y dependencias de una heredad y, según la opinión de autores modernos, algunos recuerdos de familia.

No todos los herederos pueden ejercer, por sí mismos, la acción en partición. Los menores y los interdictos deben actuar representados por un tutor, especialmente autorizados por el Consejo de Familia, es lo que establece el Código Civil en su artículo 817. La acción de los coherederos ausentes compete a los parientes a quienes se haya dado posesión. Los menores emancipados deben ser asistidos por curadores, conforme lo expresado por el artículo 840 del Código Civil. La mujer casada no necesita autorización para ejercer la acción en partición, en razón de que ya se ha superado la etapa que establecía la desigualdad de género.

El tribunal competente para conocer la acción en partición y de las cuestiones litigiosas que se susciten en el curso de las operaciones, es el tribunal de primera instancia o cámara civil correspondiente al lugar donde está abierta la sucesión. Ante ese mismo tribunal se procederá a la licitación y en él se discutirán las demandas relativas a las garantías de los lotes entre los copartícipes, así como las demandas en solicitud de rescisión de la partición.

La sucesión se abre en el último domicilio de la persona fallecida, según lo establece el artículo 110 del Código Civil, y la partición puede ser:

· Amigable

· Judicial

La partición amigable se hace entre los herederos, poniéndose de común acuerdo. Se trata de un acuerdo de voluntades y no está sujeto a formalidades especiales e incluso se podría hacer verbalmente. Es la forma más rápida y económica, de donde se derivan sus ventajas: permite que los bienes se queden en la familia y a cada uno le corresponda lo suyo conforme sus preferencias, pero no siempre se puede proceder a una partición amigable.

En algunos casos los coherederos no pueden proceder a la partición amigable, sino que tienen que recurrir a la judicial, como en los siguientes:

· Cuando no todos los coherederos están de acuerdo. Basta que uno solo no quiera la partición amigable, para que sea necesario acudir a la judicial. En esta situación no prevalece la opinión de la mayoría, el desacuerdo implica obligatoriamente la partición judicial.

· Cuando entre los coherederos hay menores de edad, ausentes o interdictos, es obligación acudir a la forma judicial, es lo que expresa el artículo 838 del Código Civil.

Conviene además tener presentes las disposiciones de los artículos 966 a 985 del Código Procesal Civil contenidos en su título séptimo, sobre los siguientes temas:

· Requerimiento de la partición judicial por la parte más diligente.

· Proseguimiento de la demanda por quien haya hecho visar primero el original de su acto de requerimiento.

· Nombramiento de tutor especial y particular conforme a las reglas establecidas.

· Comisionamiento de un juez y de un notario por la sentencia que recaiga sobre una demanda en partición.

· Orden del tribunal que decida sobre una demanda en partición o venta por licitación, debiendo procederse en uno u otro caso de inmediato, sin necesidad de tasación anterior.

· Comisionamiento de uno o tres peritos cuando el tribunal ordenare tasación de los bienes, quienes prestarán juramento y presentarán informes que indicarán sumariamente las bases de la estimación, sin necesidad de entrar en detalles descriptivos de los bienes que se vayan a partir o a licitar.

· Formalidades que deberán observarse para la venta de bienes inmuebles pertenecientes a menores.

· Plazo para que la secretaría del tribunal o el notario intimen a los colicitadores, en el estudio de sus respectivos abogados, para que tomen comunicación del pliego de condiciones.

· Plazo para hacer pujas ulteriores después de la adjudicación por una sexta parte más del precio principal.

· Tras varias tasaciones periciales distintas, si cada bien inmueble ha sido declarado indivisible, no habrá lugar a la licitación de ellos si resulta de la reunión de todos los informes que la totalidad de todos los inmuebles puede repartirse cómodamente.

· Misión de los peritos cuando la demanda en partición tenga por objeto la división de uno o de varios inmuebles sobre los cuales los derechos de los interesados estuvieran ya liquidados

· Obligación del promovente de la partición de intimar a los copartícipes para que comparezcan el día indicado por ante el notario que estuviere comisionado con el objeto de proceder al arreglo de cuentas, colación, formación de la masa, deducciones de valores, arreglos de lotes y suministros, todo como está mandado por el Código Civil en su artículo 828.

· Obligación de las partes de pagar los honorarios si utilizan los servicios de un consultor.

· Procedimiento para cuando la masa que deba partirse, las colaciones y deducciones hayan sido establecidas por el notario según los artículos 829, 830 y 831 del Código Civil.

· Establecimiento de la composición de los lotes por parte del coheredero elegido para ello o por el perito.

· Obligación del promovente de la partición de intimar a los copartícipes para que un día determinado concurran al estudio del notario a presenciar la clausura del acta de designación de los lotes, oírla y suscribirla.

· Entrega de la copia del acta de partición por parte del notario a la parte más diligente para que promueva su homologación por el tribunal. El juez homologará la partición si hubiere lugar a ello, en presencia de las partes y después de haber dado sus conclusiones el fiscal.

· El sorteo de los lotes ordenado por la sentencia de homologación.

· Obligación del secretario del tribunal y del notario de librar cuantos extractos totales o parciales del acta de partición requieran las partes interesadas.

· Observación de formalidades en las licitaciones y particiones que tengan por objeto hacer cesar la indivisión.

· Posibilidad de que copropietarios o coherederos mayores de edad en el goce de sus derechos civiles y se hallen presentes o estén debidamente representados, de abstenerse de los procedimientos judiciales o abandonarlos en estado de causa y ponerse de acuerdo para proceder de la manera que crean más conveniente.

ȦGUEDA RAMĺREZ DE RODRĺGUEZ

5 de agosto, 2019
Con tecnología de Blogger.