LAS SUCESIONES. Los órdenes sucesorios II (4 de 15)

 
Con relación a la vocación sucesoria, el Dr. Artagnan Pérez Méndez, autor de la obra Sucesiones y liberalidades, nos explica que tener vocación hereditaria es ser llamado a heredar por voluntad del testador o por la ley, y se refiere a la capacidad para suceder, aptitud que posibilita ser sucesor de un difunto y titulariza a toda persona visible o jurídica.

Para aceptar o repudiar la sucesión es condición indispensable que la misma se haya abierto, hecho que ocurre después de la muerte del ser humano de quien se deriva, y lo establece el Código Civil en su artículo 718.

Otro concepto usado en nuestro derecho con relación al tema de las sucesiones es la saisine, o sea, la transmisión inmediata de la sucesión o herencia, pudiendo entrar el heredero con la saisine en posesión de los bienes relictos, los que quedan al momento del fallecimiento de una persona, por el difunto o patrimonio sucesorio y pertenece al heredero beneficiario como el sucesor universal, aunque esté despojado por legados a título universal o particular.

En el lenguaje de nuestro Código Civil se distinguen dos categorías de herederos: los sucesores regulares, quienes tienen la saisine e irregulares, los que no la tienen.

Los sucesores que tienen la saisine son:

· Los herederos.

· Los sucesores anómalos en cuanto a los bienes sometidos al derecho de reversión.

· Los legatarios universales cuando no hay herederos reservatarios.

· Los que se benefician de una institución contractual que tenga por objetivo la universalidad de los bienes de aquel que la ha instituido, aunque parece más bien que se trata de un caso de legatarios universales.

· Algunos ejecutores testamentarios conforme a las normas de los artículos 1025 y 1026 del código Civil.

La sucesión anómala es la que no sigue las reglas comunes por las cuales se rige el derecho sucesorio y establece el derecho de reversión, en virtud del cual una cosa transmitida a título gratuito a una persona retorna bajo ciertas condiciones después de la muerte del adquiriente a la persona de la cual proviene o a sus descendientes en algunos casos. La reversión a veces resulta de una cláusula estipulada en el acto de donación, por la voluntad común de las partes.

De conformidad con el artículo 951 de Código Civil, el donante podrá disponer del derecho de reversión de las cosas donadas, por haber muerto antes el donatario solo o él y sus descendientes, derecho que podrá estipularse en beneficio exclusivo del donante.

El derecho de reversión opera en dos modalidades:

· Si se estipula en el contrato de donación, reversión convencional, resolución de la donación por el solo hecho de ocurrir la situación bajo la cual fue otorgada.

· Por disposición de la ley, reversión legal, la cual constituye un verdadero derecho de sucesión anómala, porque obedece a reglas diferentes a las establecidas en el derecho común.

En el caso de la reversión legal, se presentan dos situaciones:

· Cosas cedidas a los hijos y descendientes que mueren sin descendencia. En tal caso, los ascendientes heredan con exclusión de los demás, siempre que las cosas existan en naturaleza en la sucesión. Si los objetos hubieran sido enajenados, los ascendientes recibirán el importe a que pudieran ascender, cosa que también sucede en la acción de reversión que pudiera tener el donatario.

· Si el adoptado muere sin dejar descendientes, las cosas dadas por el adoptante o recogidas en su sucesión y que existan aún en naturaleza al momento del fallecimiento del primero, se devuelven al adoptante o a sus descendientes a cargo de pagar las deudas y sin perjuicio de los derechos de terceros, es lo que expresa el artículo 357 del Código Civil, texto legal ampliado por las disposiciones de la ley 5152 de 1959.

Entre la reversión legal y la convencional existen diferencias:

·La reversión legal tiene efecto si los bienes donados no han pasado a otras manos, porque si han sido enajenados por el difunto no opera la reversión. La reversión convencional aniquila las enajenaciones que haya realizado el donatario y en consecuencia el donante puede reivindicar las cosas donadas.

· La reversión legal deja subsistir los derechos reales que gravan a los inmuebles donados, la reversión convencional los hace desaparecer.

· La reversión legal obliga al que sucede al pago de las deudas del difunto, la convencional no.

· El derecho de reversión convencional se puede estipular en beneficio exclusivo del donante. En algunos casos la reversión legal aprovecha a los descendientes del donante como ocurre en la situación descrita por el artículo 771 del Código Civil, a cuyo tenor el cónyuge que sobreviva está obligado a colocar el valor del mobiliario o dar fianza para asegurar su restitución, para el caso en que se presenten herederos del difunto en un plazo de tres años. Pasado ese plazo, se cancelará la fianza.

· El donante que estipula la reversión puede insertar la modalidad como le plazca, no hay fórmulas sacramentales pero, cuando se trata de la reversión legal, los efectos no pueden modificarse a voluntad de los interesados, en razón de que los pactos sobre sucesión futura están prohibidos.

La reversión legal es un derecho de sucesión anómalo y se distingue de la sucesión ordinaria en los siguientes asuntos:

· En la reversión legal la vocación hereditaria obedece a reglas especiales que la ley determina; en la sucesión ordinaria se toma en cuenta principalmente la proximidad de grado y otros principios.

· La reversión legal deroga la regla fundamental del artículo 732 del Código Civil, según la cual la ley no atiende al origen ni a la naturaleza de los bienes para arreglar el derecho de los herederos.

En caso de sucesión anómala, al ocurrir la muerte del causante, podríamos decir que se abren simultáneamente dos sucesiones: la ordinaria y la anómala. Los bienes que serán objeto de reversión forman una masa aparte, de donde se derivan las siguientes consecuencias:

· Las dos sucesiones pueden ser recibidas por sucesores diferentes.

· Aunque las dos secesiones sean recibidas por una misma persona, el sucesor único podría aceptar una y repudiar la otra.

· Si el de cujus ha dejado sucesores reservatarios, los bienes que integrarán la masa sujeta a reversión no se toman en cuenta para la cuota disponible.

· Los bienes de un esposo fallecido sin posteridad sobre los cuales se abre el derecho de reversión, no están comprometidos en la masa sobre la cual se calcula el usufructo del cónyuge superviviente.

· El sucesor anómalo no está en indivisión con los herederos ordinarios, ya que su derecho no recae sobre los mismos bienes. Por lo tanto, el sucesor anómalo no tiene el derecho o acción en partición contra los sucesores ordinarios.

La reversión legal se ejerce en dos situaciones:

· El ascendiente donante cuando el hijo o descendiente gratificado muere sin descendientes, de acuerdo al artículo 951 del Código Civil.

· El adoptante donante y sus descendientes si el donatario ha sido un adoptado en la misma situación, de conformidad con el artículo 357 del Código Civil modificado por la ley 5152 de 1959.

A falta de descendientes, el cónyuge superviviente del adoptante si ha participado en la adopción, tiene un derecho de usufructo sobre los objetos donados. Si en vida del adoptante y después de la muerte del adoptado murieren los descendientes del adoptado, el adoptante heredará las cosas que él le donó.

Cuando son los descendientes del adoptante donante quienes se benefician de la reversión, ellos solo la ejercen en la sucesión del adoptado mismo, y no en la de sus descendientes.

Los bienes objeto de la reversión deben existir en naturaleza en la sucesión, por lo que la reversión no puede ser ejercida en los casos siguientes:

· Cuando el bien donado ha desaparecido, bien por causa fortuita o por falta del donatario, sea la pérdida parcial o total, no pudiendo el sucesor anómalo reclamar indemnización.

· Cuando la cosa o el bien ha sido enajenado por acto entre vivos, sea a título gratuito u oneroso.

· Cuando el difunto ha legado las cosas.

· Cuando la cosa donada ha retornado al patrimonio del donatario en virtud de un título nuevo de adquisición, como cuando después de haber el donatario vendido la cosa haya vuelto a comprarla.

Hay casos en los cuales, no obstante haberse enajenado la cosa, se puede ejercer el derecho de reversión, como los siguientes:

· Cuando el precio del bien enajenado se debe, en cuyo caso el sucesor anómalo tiene un derecho de crédito con relación al precio.

· Si los objetos hubiesen sido enajenados, los ascendientes recibirán el importe al que pudieran ascender. También suceden en la acción en reversión que pueda tener el donatario.

Hay casos que impiden la reversión a favor del ascendiente, como los siguientes:

· Cuando los bienes no se encuentren en naturaleza por un caso fortuito o de fuerza mayor.

· Por la falta del donatario quien los hizo desaparecer total o parcialmente.

· Porque algún inmueble objeto de reversión estuviese gravado o afectado de alguna servidumbre o algún otro tipo de derecho real.

ÁGUEDA RAMĺREZ DE RODRĺGUEZ

15 de julio, 2019
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