LAS SUCESIONES. La renuncia a la sucesión (6 de 15)


Sobre la renuncia a la sucesión, el Dr. Artagnan Pérez Méndez explica en su obra Sucesiones y liberalidades que la misma no se presume y está sujeta a las formalidades establecidas en el artículo 784 del Código Civil: debe hacerse en la secretaría del tribunal de primera instancia o la cámara civil correspondiente al distrito judicial en el cual se haya abierto la sucesión, donde quedará inscrita en un registro especial que se lleve a tal efecto.

Se reputa a quien renuncia a la sucesión como si nunca hubiera sido heredero, conforme lo dispuesto por el Código Civil en su artículo 785.

En consecuencia, el renunciante no puede retener parte alguna del activo ni queda comprometido con los cargos de la herencia.

De conformidad con el artículo 786 del Código Civil, la parte del renunciante acrece (aumenta) a sus coherederos y si no los hay al grado subsiguiente.

La renuncia aprovecha en su acrecentamiento, únicamente a los llamados a recibir la sucesión, a quienes ˝perjudica˝ la presencia del renunciante. Veamos tres casos:

· La partición se hace no por cabeza, sino por estirpe.

· La sucesión se divide entre las dos líneas.

· La sucesión recae concurrentemente sobre el padre y la madre y los colaterales privilegiados (hermanos).

De conformidad con lo que expresa el artículo 787 del Código Civil, no procede nunca la representación de un heredero que haya renunciado. Si el renunciante es único heredero de su grado o si todos los coherederos renuncian, los hijos vienen por sí y reciben por cabezas.

Conforme a lo que establece el artículo 790 del Código Civil, mientras no haya prescrito el derecho de aceptar, los herederos que renuncien tienen la facultad de hacer suya la sucesión, si no ha sido ya aceptada por otros herederos, sin perjuicio de los derechos que hayan podido adquirir terceras personas en los bienes de la sucesión, ya sea por prescripción o por contrato válidamente celebrado con el curador de la sucesión vacante.

Mientras la aceptación de la sucesión es irrevocable, el artículo 790 hace revocable la renuncia bajo ciertas condiciones:

· Es necesario que la sucesión no haya sido aceptada por los demás coherederos. Una demanda de envío en posesión intentada por el Estado o por un legatario impide la retractación de la renuncia.

· Es necesario que la prescripción no haya surtido efecto. Si los demás herederos han dejado pasar veinte años, se considera que no aceptan la sucesión.

Si el heredero se retracta de la renuncia, se le debe considerar como aceptante. La retractación de la renuncia no debe perjudicar a los derechos de terceros, de lo cual se desprenden dos consecuencias:

· Si los terceros han adquirido por prescripción derechos sobre los bienes sucesorios, esos derechos son oponibles al heredero que se retracta de la renuncia.

· La misma solución debe darse con relación a los terceros que han adquirido por actos válidamente hechos con el curador de una sucesión vacante, según expresa el artículo 790 del Código Civil.

La renuncia puede anularse a petición del heredero que ha renunciado, en los siguientes casos:

· Cuando él puede invocar el no cumplimiento de las formas requeridas por la ley.

· Cuando es incapaz y las formalidades exigidas por la ley para la validez de la renuncia no han sido cumplidas.

· Cuando ha renunciado a consecuencia de violencia o maniobras fraudulentas, las cuales fueron determinantes para que presentare la renuncia.

· Cuando la renuncia se ha debido a un error acerca de la extensión o el contenido de la herencia.

También los acreedores pueden solicitar la anulación de la renuncia, de conformidad con el artículo 788 del Código Civil, pidiendo se les autorice judicialmente para aceptar la sucesión de su deudor. Los acreedores que pueden ejercer tal acción son los acreedores personales del heredero.

Si ningún heredero, salvo el renunciante, ha aceptado la sucesión, el acreedor puede ejercer la acción oblicua en nombre y por cuenta de su deudor negligente o insolvente, pidiendo judicialmente la revocación de los actos de empobrecimiento realizados en fraude de sus derechos por el deudor, todo de conformidad con la doctrina, aplicando el artículo 1166 del Código Civil, es decir, los acreedores pueden ejercer todos los derechos y acciones correspondientes a su deudor, con excepción de los exclusivamente peculiares a su persona, los que no ha podido o querido ejercer el renunciante.

El artículo 1167 del Código Civil permite a los acreedores impugnar en su propio nombre los actos ejecutados por su deudor en fraude de sus derechos ejerciendo la acción pauliana, probando que el heredero renunciante lo hizo conscientemente para ocasionarle un perjuicio, no siendo necesario probar la complicidad del heredero o coheredero aceptante.

La renuncia a la sucesión se anula a favor de los acreedores solamente hasta la concurrencia de sus créditos y por lo tanto no aprovechará al heredero que ha renunciado. Los acreedores que hayan logrado anular la renuncia, podrán embargar los bienes hereditarios y hacerse pagar sobre el precio y, si hay algún excedente, no puede aprovechar al deudor.

De conformidad con el artículo 987 del Código Civil, no puede ser representado un heredero que haya renunciado y, si el renunciante es el único heredero de su grado, o si todos renuncian, los hijos vienen por sí y suceden por cabezas.

De conformidad con el artículo 789 del Código Civil, la facultad de aceptar o repudiar una sucesión prescribe por el transcurso del tiempo exigido para la más extensa prescripción de los derechos inmobiliarios.

No se puede renunciar, aunque sea en contrato de matrimonio, a la sucesión de una persona que vive, ni enajenar los derechos eventuales que puedan tenerse a su sucesión, conforme a lo establecido por el artículo 791 del Código Civil.

La distracción u ocultación de efectos de la sucesión hace perder la facultad de renunciar. Como consecuencia, quienes han distraído u ocultado bienes de la sucesión se consideran simples herederos y no pueden reclamar parte alguna en los objetos sustraídos u ocultados, de acuerdo al Código Civil en su artículo 792.

ÁGUEDA RAMĺREZ DE RODRĺGUEZ

Barahona, 29 de julio, 2019
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