Mujer busca a su familia que la dio en adopción en el año 1977

 Deyanira Batista Rosa ha vivido los 41 años que tiene con la fe puesta en Dios y anhelando encontrar a su familia que la dio en adopción desde que tenía 11 meses. Su madre, padre y hermanos (as) se han convertido en un espejismo para ella y la necesidad de conocer sus orígenes, es su meta de vida.

EN SANTO DOMINGO, 17 Mayo, 2019: “Nací el día 3 de diciembre del año 1977. Llegué a las manos de mi madre adoptiva, Juana Batista Rosa, a mis 11 meses de nacida, ella fue a buscarme al barrio María Auxiliadora en el Distrito Nacional, donde estaba con mi abuelo materno, porque mi madre tenía seis hijos y no podía darnos la atención necesaria”, expresó Deyanira, quien hoy vive en la autopista de San Isidro junto a su esposo Rafael Antonio Luna Castaño y su hijo de 17 años, José Manuel.

La dama, que se desempeña como cajera en el Hipermercado Olé de la autopista San Isidro desde hace dos años y medio, cuenta que, debido a la situación de calamidades que pasaba en aquellos primeros meses de su nacimiento, su abuelo, un señor alto, de tez clara, pelo fino, nariz fina, ojos claros, de más de 75 años, y que para ese entonces ejercía el oficio de barbero y/o peluquero, en el patio de su casa, se vio compelido a regalarle con dolor de su alma.

“Él (su abuelo) es quien recibe a mi hoy madre adoptiva, quién llegó al lugar desde el barrio capitalino de La Ciénaga por rumores de que en ese sector estaban regalando niños. Éramos aproximadamente seis hermanos entre hembras y varones, son de las pocas informaciones que he podido recabar en mis más de cuatro décadas de vida”, lamenta Deyanira.

Segùn reseña el diario Agenda56, la mujer relata que cuando su madre adoptiva llegó a buscarla, guiada por un hermano de su madre biológica, su abuelo las entregó y en ese momento ni su padre ni su madre estaba en la casa, por motivos que aún se ignoran. “Éramos muchos hermanos y mis padres no encontraban qué hacer para mantenernos”, dice con nostalgia la empleada privada.

Continúa diciendo: “Mi abuelo nos entregó para que no nos muriéramos. Me cuenta mi madre que yo estaba muy enferma, muy delicada, con el estómago hinchado y llena de hormigas rodando en el piso de aquella humilde vivienda. Una de mis hermanas era recién nacida y también fue adoptada por otra señora el mismo día que me adoptaron a mí”.

Deyanira Batista Rosa tiene 41 años, pelo lacio de tono marrón, tez clara, ojos cafés, nariz perfilada y estatura de 5 pies y 5 pulgadas. La humilde mujer, en esta etapa de su vida, quiere y siente la gran necesidad de conocer a su familia biológica y agradecería a cualquier persona que pueda ayudarle a identificar una historia similar, a llamar a los números: (809) 467-0524 y 829-649-0524.

/Fuente: Agenda56
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