Mueren 17 personas y tres resultan heridas tras explotar cadáver en entierro

"Ellos cavaron la tumba y en el momento de deslizar el cuerpo, explotó. Diecisiete personas murieron y otras tres resultaron heridas", contó un testigo.



EN MALÌ, 03 Marzo, 2019: bOukary Guindo, un habitante de la comunidad de Dogon en Mali, salió a buscar comida para los animales de su granja el 22 de febrero pasado y nunca más regresó a casa. Cuatro días más tarde sus padres encontraron su cuerpo sin vida, tirado entre unos arbustos a unos kilómetros de su hogar. El hombre de 40 años había sido secuestrado por el violento grupo yihadista que mantiene un sangriento enfrentamiento armado con el G5 del Sahel, fuerza militar oficial. Pero la tragedia en aquella región recién estaba comenzando.

Los vecinos y familiares, sin ninguna sospecha, decidieron enterrar a su muerto, sin jamás imaginar que el cadáver podría llegar a ser un arma mortal. En su interior, el cuerpo estaba repleto de explosivos y, tras algunos movimientos durante el entierro, estalló causando 17 muertes más.

Oumar Guindo un residente de la zona explicó al periódico local Nordsud Journal, qué fue lo que ocurrió: "Ellos cavaron la tumba y en el momento de deslizar el cuerpo, explotó. Diecisiete personas murieron y otras tres resultaron heridas ".

Esta información fue confirmada por Youssouf Aya, diputado de la Asamblea Nacional. "Es un hombre joven que fue a buscar un poco de hierba en el bosque. Fue asesinado a tiros por hombres armados no identificados. Sus padres habían encontrado el cuerpo", dijo el parlamentario.

"Fue asesinado a tiros por hombres armados no identificados. Sus padres habían encontrado el cuerpo", explicó el diputado Youssouf Aya.

Por el momento, los asesinos no han sido encontrados. El ejército y los vecinos de la zona procedieron al entierro de los muertos. Este acto puede revivir el ciclo de violencia comunal en el círculo de Koro, en el centro del país.

"Este es un método que los yihadistas utilizan para causar el máximo de muertes", explicó un especialista del tema al medio The Defense Post. Este episodio no representa un hecho aislado si no que forma parte de una escalada violenta entre el ejército y los los grupos yihadistas del norte que ya acumula cientos de muertes en distintos casos.

Los enfrentamientos han tenido lugar en Mali desde 2012, cuando los extremistas tomaron el control del norte del país. Grandes franjas del país permanecen fuera del control del gobierno, a pesar de un acuerdo de paz de 2015 diseñado para aislar a los islamistas.

Las fuerzas francesas, a petición del gobierno de Malí, han intervenido en el conflicto y han obligado a los insurgentes a retroceder, aunque los grupos yihadistas han mantenido su presencia en las regiones del norte y centro.

En el día de Año Nuevo, al menos 37 civiles murieron en un ataque en una aldea cerca de Bankass, a unas 30 millas de Koro.
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