UNA TRAGEDIA QUE ME TOCO DE CERCA

 Esa vez el periodico El CARIBE dio amplia covertura a este horrendo crimen que causò indignaciòn en todo el país


NOTICIARIO BARAHONA reproduce este trabajo de Frank Jimènez, publicado en el portal  "nyelbiran.com", en su edidiciòn correspondiente al 13 de marzo de 2010.

El 15 de Marzo de 1970, se cometió uno de los crímenes más horrendos ocurrido en la ciudad de Barahona cuando cuatro barahoneros fueron torturados y asesinados luego de ser detenidos por una patrulla de la Policía Nacional que comandada el sargento Lucas Rosario Medrano (Ráfaga), un hecho ocurrido en pleno apogeo de los 12 años de Balaguer. 

¿Cómo poder olvidar lo ocurrido aquel fatídico domingo? Fue un hecho que marcó mi vida en lo personal, ya que al analizar los hechos nos damos cuenta que pudimos estar entre las victimas de esa tarde dominical porque el destino nos desvió de la ruta tomada por Gilberto y su hijo.

Ese domingo como era costumbre estábamos en Tanda de 5 y 15 en el Cine Ercilia junto mi carnal Ramón E. Gotay Suero (Tito Gotay) en una de las lunetas del segundo piso del Cine, viendo la película “Donde las Águilas se Atreven”, protagonizada por dos grandes del cine Richard Burton y Clint Eastwood, “Where Eagles Dare”. Estados Unidos / Inglaterra. Año 1968.

En medio de la exhibición de repente detienen la película y encienden las luces del cine y luego nos piden evacuar y dirigirnos a nuestras respectivas casas debido a la información de que habían tirado una bomba en una movilización y la policía estaba deteniendo a todo el que encontraba en las calles. Raudo y veloz procedimos a salir y a buscar la manera de poder llegar a nuestros hogares rápidamente.
Una vez fuera del cine, vimos los familiares buscando hijos y relacionados para acompañarlos a sus hogares, por lo que había una gran cantidad de personas apostadas en el frente del cuerpo de bomberos y precisamente allí vimos a Gilberto Sánchez, buscando a su hijo Rafael Díaz quienes vivían en el barrio y discretamente nos acercamos para seguirlos en dirección a la calle 30 de Mayo, buscando la protección de una persona mayor y así evitar cualquier mal entendido con la policía. 

Justo en ese momento que escuchamos la voz de Doña Candelaria Suero Vda. Gotay (Doña Candé) madre de Tito que nos llamaba “Vengan por aquí mis hijos”, y nos desviamos para ir en dirección hacia la calle María Trinidad Sánchez por donde nos dirigimos con pasos apresurados hacia nuestras casas.

Mientras tanto, Gilberto y su hijo Rafael, quienes eran los gomeros de la Bomba del puente, tomaron el trayecto de la calle 30 de Mayo, y al llegar a la esquina Duarte fueron detenidos por la patrulla policial (El sevenó o 7 Up) que comandaba el sargento Lucas del Rosario Medrano alias (Ráfaga) , siendo introducidos de manera violenta en el carro patrullero.

La patrulla continúo su trayecto, bajando por la calle Duarte y al cruzar la Arzobispo Noel se detuvieron frente a la casa de Eusebio Reyes y lo detienen, este se encontraba sentado en la galería de su casa junto a su madre. Eusebio era un joven prospecto del baseball con un gran futuro en ese deporte, además de ser muy querido en el barrio.

La ruta sangrienta de Ráfaga culminó con el apresamiento de Teodoro Torres cuando regresaba a su casa, al finalizar su jornada de trabajo en el Ingenio Barahona. Desde ahí la patrulla toma rumbo hacia la playa de “El Estero”, lugar donde luego de torturar a los detenidos el sargento Ráfaga ultima a cada uno de los detenidos a sangre fría en un hecho ruin.

Fue el día lunes por la tarde cuando trasladaron los cuerpos y los depositaron en la grama del Hospital Jaime Mota sin el mayor respeto por aquellos inocentes víctimas de la opresión reinante. En aquel entonces yo asusta a la Camara de Comercio y suspendieron las clases por la inseguridad reinante en ese momento de tensión, algunos se dirigieron al Hospital y otros a sus casas para evitar ser apresados.

Por el hecho el sargento Ráfaga purgó una larga condena, con todos los privilegios en la cárcel de San Cristobal y luego de recobrar su libertad fue ultimado por desconocidos cuando se encontraba sentado en el frente su casa en San Cristobal haciéndole un gran favor a nuestra sociedad quitando de el medio a una persona que tenia que ser condenado a muerte.

Esta tragedia pudo habernos tocado directamente si aquella noche hubiéramos tomado el camino junto a Gilberto y su hijo, y haber estado en el lugar equivocado, en el momento equivocado.

Por Frank Jiménez
17 Marzo, 2018.
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