EL GUILLERMO MORENO QUE CONOZCO


 “Es preciso soñar, pero con la condición de creer en nuestros sueños. De examinar con atención la vida real, de confrontar nuestra observación con nuestros sueños y de realizar escrupulosamente nuestra fantasía. “ V.Lenin 

EN MIAMI, Florida).-  He leído con mucha pena un artículo que anda circulando en las redes, publicado por una figura de la izquierda dominicana; persona por la cual tenía algún nivel de respeto, sobretodo por su persistencia en la lucha política, aunque sus discursos y posiciones no han dejado de ser eso, discursos y posiciones,  ante la degeneración política de esas agrupaciones en los últimos veinte años. Créanme que me he quedado anonadado con la respiración corta.

Podría una persona estar o no de acuerdo con posiciones políticas o posiciones asumidas en un determinado momento, pero nunca se justificaría querer barrer el piso con alguien que al igual que muchos en los últimos 10 años viene sacrificándolo todo por lo que cree y piensa.  La grandeza de un dirigente político se mide por su capacidad en reconocer que ningún ser humano es portador de la verdad absoluta. Es reconocer sus limitaciones, plantear sus ideas sin ofender a los demás por que "Una mente débil es como un microscopio, que magnifica cosas triviales, pero no puede recibir grandes".

El Guillermo Moreno con el que he compartido.

El Guillermo Moreno, que conozco es aquel  que tuvo la dignidad de no confabularse con las componendas y las trampas que frecuentemente utilizan los presidentes y los gobiernos en el poder, cuando siendo fiscal prefirió ser cancelado antes que ser un funcionario corrupto y testaferro del poder.

Un hombre que hoy pudo haber sido multimillonario de haber continuado en el tren administrativo y ser parte de la corrupción y la impunidad de los gobiernos del PLD, como han asumido otros; inclusive, algunos que se hacen llamar “izquierdistas.”

Durante varios años he tenido la oportunidad de conocer de cerca al hombre, al político y al extraordinario ser humano que sueña con un un mejor país, con una sociedad de mayor nivel de equidad, donde las riquezas sean mejor distribuida. El político que se atrevió a enfrentar la maquinaria del PLD en el poder sometiendo a la justicia a uno de los arquetipos de la corrupción y la impunidad, como lo es Leonel Fernández.

Soy de lo que en política sigue ideas, y no figuras políticas; esos que confunden a la gente con su discurso anti-corrupción y de honestidad, pero que cada día en su práctica conviven y se arropan con la misma corrupción y impunidad que dicen combatir. 

A Guillermo Moreno, lo conozco como el hombre, el dirigente, pero sobre todo el ser humano el que tiene una perspectiva de estado, el que te expresa y practica lo que dice. El que se sienta en el asiento delantero junto contigo como un compañero, como un amigo y no como  pasajero y chofer.

El que no acepta que ningún compañero o compañera le sirva la comida en las actividades, sino que el mismo hace su fila como uno mas. El Guillermo Moreno, que conozco es aquel que caminando en las calles de New York después de una actividad prefiere caminar como un ciudadano más y recuerdo en una ocasión que un Aliancista le sugirió esperar para irse con el grupo y dijo, “El día que Alianza País llegue al poder y alguno de ustedes siendo funcionario del gobierno de AlPaís, necesite escolta para caminar en las calles, hay que investigarlo, pues algo malo están haciendo.” Un líder político así, con esas convicciones, con esa determinación de practicar con el ejemplo, no puede ser un oportunista, no puede ser una persona con la que no se pueda contar y confiar.

Quiero aclarar, que no estoy haciendo una apología de GM, pues no creo tampoco en los líderes predestinado; como ser humano todos tenemos deficiencias y limitaciones que debemos ir corrigiendo en la práctica y aprender de nuestras limitaciones y de los demás, de la gente humilde, de la gente de  pueblo.

 Lo que es cuestionables es que algunos que se hacen llamar dirigentes, el tiempo le ha pasado sin que puedan sacar experiencias de sus propios errores y sin que puedan renovar sus propias ideas. Es como que la utopía se ha detenido en su propio mundo. La utopía según Galeano, sirve para eso “para caminar,” para renovarnos, para crear nuevas metas y adaptar nuestras ideas, nuestro discursos y nuestros pensamientos a la nueva realidad política y social. Lo que ayer podía resolverse con una revolución violenta, hoy se hace necesario tener mas que hombría, claridad en el pensamiento y nuevas ideas para entender esta nueva realidad.

El GM, que yo valoro como líder democrático y incluyente es el que siendo candidato por primera vez a la presidencia  de la república marchaba con sus seguidores en Manhattan y al término de la actividad convidó a un candidato a diputado de ultramar que a la vez dirige Alianza País en el exterior a que invirtiera más en su promoción que en la de él, ya que estaba consciente que lograríamos mayor votación congresual en New York que presidencial. Ese nivel de humildad es difícil encontrarlo en políticos narcisistas y mesiánicos. 

Por: ROBERTO SANCHEZ
EL AUTOR: es dirigente Político y educador.

Escrito suministrado a Noticiario barahona por freddy P. Galarza,

05 Noviembre, 2017.

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