OPINIÓN: Balance y perspectiva


¿Es negativo o positivo para el bloque opositor el resultado de esta jornada de lucha? Siempre se pudo y se debió lograr más y, sin dudas, se pudo hacer un esfuerzo mayor.

Sin JCE imparcial no hay democracia” fue la demanda que unificó por varios meses el accionar del conjunto de partidos de la oposición. Electa el pasado miércoles 16 la nueva JCE, es oportuno pasar balance a la jornada y ver las perspectivas.

Una vez más Danilo Medina y el PLD prefirieron una junta electa en forma unilateral y con base en el reparto, esta vez escogiendo una parte de los miembros y el conjunto de suplentes entre activistas de las facciones del partido oficial y uno del PRD. Como es conocido, la oposición y decenas de sectores se manifestaron a favor de una elección por consenso, como forma de garantizar una junta imparcial e independiente, condiciones imprescindibles en todo árbitro.

¿Es negativo o positivo para el bloque opositor el resultado de esta jornada de lucha? Siempre se pudo y se debió lograr más y, sin dudas, se pudo hacer un esfuerzo mayor. Pero, más allá de los buenos deseos, es necesario hacer un análisis objetivo, ponderando las condiciones concretas en que se desarrolló esta lucha.

En contra del bloque opositor obró la espontaneidad como se produjo su articulación, siendo en el curso mismo de los acontecimientos que se fue acomodando la carga. Además, no deja de ser una limitante que el bloque lo integran partidos con naturaleza, visiones, prácticas y tradiciones muy diversas que hasta ahora solo tienen en común la necesidad de impulsar la lucha por la ampliación de las condiciones para una participación política democrática. A esto se añade la situación de reflujo político que se ha producido luego de un proceso electoral tan desastroso y frustrante como el del 15-M, a lo que se agregan las serias debilidades presentes en el conjunto de agrupaciones del bloque.

En ese contexto hay que valorar como tímidos avances obtenidos en esta jornada por una JCE imparcial, los siguientes:

1ro. El mantenimiento de la unidad del Bloque Opositor, en un ambiente de respeto mutuo y sin desgajamiento, más bien creciendo como fue el caso de la incorporación del PRSD.

2do. Haber alcanzado, a pesar de nuestras diferencias, una identidad compartida, en torno al propósito central de ampliar el espacio de participación democrática.

3ro. Asumir como una “marca de identidad” el rechazo expreso y público del “reparto”, a pesar de las múltiples provocaciones e insinuaciones del oficialismo.

4to. Que en toda la jornada el Bloque de Partidos de Oposición mantuvo siempre la iniciativa política frente al oficialismo, a pesar del control mediático de éste.

5to. Que hayamos podido estimular la participación de sectores de la sociedad civil quienes produjeron documentos y declaraciones de reclamo de una JCE imparcial.

6to. Haber creado un ambiente que impidió al PLD ratificar a la JCE responsable del desastre electoral del 15 de mayo o de que trajeran un juez del TSE directamente vinculado a Danilo Medina, como eran sus intenciones originarias.

7mo. Evidenciar que Danilo Medina y el Comité Político eran los verdaderos responsables de la designación de los miembros de la JCE, desmontando la campaña que buscaba hacer creer que la decisión la adoptarían los senadores.

8vo. Obligar al oficialismo a integrar como miembro de la JCE a gente con determinada independencia, credibilidad pública y límites éticos, aunque habrá que esperar siempre sus decisiones y actuaciones concretas.

9no. Que el Bloque Opositor, luego del nombramiento de la nueva JCE, lejos de amilanarse, haya reiterado sus críticas en la rueda de prensa celebrada el pasado jueves 17, al señalar en su comunicado: el rechazo a la imposición unilateral y antidemocrática de los nuevos miembros de la JCE y sus respectivos suplentes; ratificar que esa elección se produjo por instrucción de Danilo Medina y del Comité Político del PLD; identificar la conducta sectaria y visión autoritaria que conducen al PLD a procurar el control absoluto de los poderes públicos.

Electa la nueva JCE, ¿qué perspectivas tiene el bloque de partidos de oposición? En el referido comunicado del pasado jueves 17 se enuncian algunas de las tareas pendientes.

En primer lugar, asumir el compromiso de mantener una actitud crítica y vigilante frente a los integrantes del nuevo órgano electoral, y en esa virtud, exigirles que se sometan al respeto de la legalidad, así como denunciar, accionar y movilizar a la ciudadanía ante toda actuación que refleje parcialidad política y que tienda a comprometer la legalidad, la limpieza, la credibilidad y la idoneidad del proceso electoral de 2020.

En segundo lugar, mantener y profundizar la coordinación política que permita garantizar y ampliar los espacios de participación democrática y, de manera concreta, exigir la conformación de un Tribunal Superior Electoral y una Cámara de Cuentas integrados por hombres y mujeres imparciales y apartidistas.

En tercer lugar, motorizar las urgentes y necesarias reformas a la Ley Electoral, así como la adopción de una Ley de Partidos, entre otras, para garantizar la equidad, confiabilidad y transparencia en las elecciones presidenciales, congresuales y municipales, pilares fundamentales de la legalidad y legitimidad de un sistema democrático representativo.

POR  GUILLERMO  MORENO
23 NOVIEMBRE, 2016.-
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