DERECHOS DE LA PERSONALIDAD. El nombre y el domicilio (2 de 15)


Acerca de la denominación de las personas, la Dra. Eusebio Gautreaux define el nombre y explica su composición de la siguiente manera: el nombre es un vocablo o voz que se utiliza para diferenciar una persona de las otras, distinción asimilable a la persona moral. El nombre de las personas físicas se compone de dos elementos:

El nombre o los nombres propios, derecho proveniente de ser una persona física y que aun las criaturas encontradas por personas físicas deben llevar, el cual le será colocado en la oficialía donde se produzca la declaración.


Los apellidos, primero el del padre y luego el de la madre, o uno de ellos.

En cuanto a la naturaleza jurídica del nombre, nuestras leyes civiles no contienen disposiciones dirigidas a definir el nombre y sus elementos ni consecuencias de su uso. Sin embargo, una de ellas se refiere al uso del apellido que adoptados y adoptadas llevarán, el de la persona adoptante. La mujer casada, por una decisión no consignada en la norma, sustituye su segundo apellido por el del marido y, aunque ninguna ley le obliga a su uso, tampoco lo prohíbe. A la muerte del marido, la mujer que por matrimonio haya usado su apellido será luego viuda del mismo. Por razones de divorcio, la mujer dejará de usar el apellido del ex esposo.

Existen apelativos que suelen usarse en lugar del nombre, el sobrenombre, mote o apodo (alias), los cuales no constituyen parte del nombre ni tienen significación jurídica. El sobrenombre o nombre ficticio sí presenta implicaciones ya que, aunque no tiene efectos jurídicos, en ocasiones produce consecuencias perjudiciales. En la vida civil, a menudo se producen conflictos cuando en actos importantes se figura con nombre ficticio, como cuando en una Oficialía del Estado Civil personas suelen buscarse por el sobrenombre. El seudónimo o uso de un nombre ficticio es usual en los medios  artísticos y literarios, siendo los mismos intransferibles por filiación.

Tres teorías jurídicas fundamentan el nombre:

Como derecho de propiedad, por el derecho de propiedad y de gozar la cosa  protegido por el Código Civil, pudiendo su propietario prohibir el uso del mismo a terceros.

Como su uso contribuye a actividades de una correcta administración y buena policía, una buena organización política para que pueda cumplirse con un deber final y militar. Esta concepción niega el derecho al nombre y a la individualidad, aparece como un número de ficha.

    Como un derecho de la personalidad, de los más importantes, su identificación, por lo que debe ser protegido como la personalidad, junto a ella y fuera de los derechos de propiedad, ya que presenta su propia utilidad, teniendo como características: inalienabilidad e imprescriptibilidad, idénticas a los de la personalidad y el estado civil.

Cuando se toma la decisión de introducir un cambio en el nombre, la persona deberá dirigirse al Poder Ejecutivo por medio de la Junta Municipal Electoral, exponiendo las razones de su petición en documento acompañado de su acta de nacimiento y otros documentos que se quiera hacer valer para dicho fin.

Si el Poder Ejecutivo considera que las razones expuestas son suficientes para que la solicitud sea tomada en cuenta,  autorizará al solicitante a publicarla en un periódico de circulación nacional, además de colocar la solicitud en la Gaceta Oficial de la República para que cualquier persona que se oponga al cambio pueda presentar su oposición, así como hacer publicar por medio de alguacil una síntesis de la solicitud en la puerta de Juzgado de Paz del municipio de su nacimiento y el de su residencia actual, durante sesenta (60) días consecutivos.

Las personas interesadas que hacen oposición  a la solicitud de cambio en el nombre, tendrán un plazo de sesenta (60) días a partir de la fijación del aviso en los Juzgados de Paz, mediante notificación de alguacil al presidente de la Junta Central Electoral, quien la depositará dirigida al Poder Ejecutivo para los fines que se consideren de lugar.

Transcurridos los sesenta días de la publicación, la persona solicitará al presidente de la Junta Central Electoral el decreto de concesión, para lo cual debe anexar un ejemplar del aviso en la puerta del tribunal con la certificación del alguacil de que han sido contempladas todas las disposiciones que establece la ley, es decir, se hizo la fijación y se preservó el plazo, además de un ejemplar de la Gaceta Oficial en la que se hizo la publicación. Cuando la decisión sea favorable, se autorizará el cambio de nombre a través de un decreto motivado, el cual será publicado en la Gaceta Oficial y en un periódico de circulación nacional.

A solicitud de la persona favorecida, se procederá con el cambio en el nombre, a la transcripción en los registros designados a tales fines en la Oficialía del Estado Civil del municipio donde se encuentre el acta de nacimiento, anotando al margen de la misma la autorización  del cambio de nombre.

Cualquier persona puede autorizar a otra a que lleve su apellido, agregándoselo al nombre de la persona favorecida, para lo cual será necesario que el o la otorgante sea mayor de edad y que goce de plena capacidad civil y, para que surta efecto,  será imprescindible que sea otorgado por ante un notario público del distrito judicial correspondiente. La autorización deberá insertarse al margen del acta de nacimiento de la persona favorecida en los registros del Estado Civil y subsiguientemente en cada copia del acta de nacimiento que le sea expedida. El otorgamiento del apellido por este procedimiento no representa implicación sucesoral, es decir, no crea derechos de herencia para el que lo recibe con respecto a quien se lo ha otorgado.

El carácter de la autorización es revocable si ha habido mala conducta notoria, como cuando la persona favorecida ha sido condenada  a pena aflictiva o infamante o si ha cometido hechos graves de ingratitud contra el otorgante, tales como: si ha atentado contra su vida, si se ha hecho culpable de sevicias o injurias graves, o si le hubiere rehusado alimentos. En este último caso puede ser revocada por el otorgante o por sus descendientes. La revocación debe ser realizada por ante notario público y notificada por ministerio de alguacil a la persona previamente favorecida y al Oficial del Estado Civil para que haga la correspondiente anotación en el acta de nacimiento al pie de la autorización previamente hecha.

Sobre el domicilio de las personas, la Dra. Eusebio explica que entre dominicanos y dominicanas, el domicilio es el lugar del principal establecimiento, el lugar donde se realizan las principales actividades de la vida personal, ya que acentúa la individualización, facilita la identificación y permite la ubicación de cada quien. A la mujer casada, la ley le ha asignado el domicilio del marido. Personas que sirvan a otros, si realizan sus actividades de trabajo y duermen en el lugar,  tendrán allí su domicilio. La ley autoriza el cambio de domicilio durante el pleito litigioso cuando ha sido notificado ante el juez del mismo a la otra parte con la indicación de domicilio para los fines de ejecución. El lugar del domicilio de la persona fallecida es el designado para abrir la sucesión.

ÁGUEDA RAMĺREZ DE RODRĺGUEZ

3 de octubre, 2016
Recomienda este artículo en las redes :
 
Contacto:Tels: 829 - 944 - 1313 y 809-524 - 2420
- Para nota de prensa o denunciar un caso escríbanos a: jm818420@live.com